El proceso de elaboración de una adaptación curricular.

20.04.2017

Elaborar una adaptación curricular es un proceso complejo que, a menudo, resulta estresante para el profesional responsable, ya que exige un análisis minucioso de múltiples factores.

Este proceso se inicia cuando se detectan unas dificultades por parte de un alumno y, tras haber aplicado una serie de medidas generales de manera estable y mantenida en el tiempo, se observa escasa respuesta o evolución manteniéndose las dificultades.

Este hecho, evidencia que las necesidades de ese alumno requieren de una intervención más específica y, por ello, de la toma de unas medidas concretas, pensadas para ese alumno en particular. En Aragón este tipo de medidas se denominan medidas específicas básicas.

Ahora bien, para tomar dichas medidas, es necesario que previamente se haya llevado a cabo un proceso de Evaluación Psicopedagógica, por parte del Equipo de Orientación Educativa (EOEIP) responsable, que realice un análisis exhaustivo del desarrollo del alumno, de sus puntos fuertes y sus puntos débiles, de sus circunstancias personales, la influencia de su contexto de aula y de su contexto socio-familiar... y concrete sus necesidades y medidas que deben atenderse desde el centro y el aula.

Pero ¿esto significa que el tutor debe decidir y elaborar estas adaptaciones en solitario?

En absoluto. A pesar de que el tutor es el responsable de elaborar dichas adaptaciones, este proceso debe llevarse a cabo en coordinación con todos los especialistas implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje, en función de las dificultades y de las áreas en las que estas tengan mayor repercusión.

Además de esto, los profesionales de apoyo que atiendan al alumno y el EOEIP colaborarán en su elaboración a través del asesoramiento y la puesta en marcha de las medidas.

Por tanto, es necesario reflexionar sobre la manera en la que el centro tiene previsto dar respuesta al alumno y sus necesidades, pues ésta condicionará el éxito de las medidas que se propongan. De hecho, una adaptación curricular supone adecuar la propuesta educativa del centro a las necesidades de un alumno concreto, teniendo en cuenta los distintos niveles de concreción.

Así, la elaboración de una adaptación curricular exige un trabajo profundo, dentro del Marco del Proyecto Curricular (en Aragón todavía continúa llamándose de esa forma. En Madrid, por ejemplo, recibe el nombre de propuesta pedagógica), para determinar las medidas a adoptar, ya sean medidas específicas básicas o medidas específicas extraordinarias (cuando haya al menos dos años de desfase curricular).

De esta manera, plantear la propuesta curricular que debe cursar un alumno concreto, sería el último momento del proceso de elaboración de una ACI, pero éste no acaba aquí, puesto que el seguimiento y la valoración de la efectividad de las medidas adoptadas será necesario a lo largo de todo el proceso de enseñanza/ aprendizaje, para poder introducir las modificaciones necesarias en el momento que éstas sean precisas y optimizar la calidad de la enseñanza y el éxito escolar.